El otro día me llegó un correo con una noticia, que era ya un poco antigüa, pero me la enviaban con un poco de mala intención, la noticia era la siguiente:
La Ministra Leir Pajín había ido a cenar o comer al Horcher, restaurante selecto y cariiiiiiiiiisimo de Madrid, parece ser que al entrar junto con sus acompanantes, una clienta se levanto y la increpó por acudir a ese restaurante y pagarse la comida a cuenta de los dos sueldos o tres que cobraba de todos los españoles.
Yo no sé como reaccionó la Pajín, porque la noticia no lo dice, parece ser que sus dos guardaespaldas pidieron a la comensal y sus acompañantes que se identificaran y alegando que no habían cometido ningún delito se negaron a hacerlo. Y digo yo: ¡vale que la pajín, con pocos estudios, gana varios sueldos que le pagamos los españoles, vale que el socialismo, en el que milita la señora Pajín, predica y pretende que todos somos iguales y que trabajan para el trabajador y luego ellos, los llamados socialistas, en cuanto tienen un poco de dinero van a comer al Horcher y gastan ropa de modistos afamados, perfumes de renombre y todo eso, vale que esta crisis nos tiene a todos superalterados y disgustadísimos, y vale muchas cosas más! pero yo me pregunto.... -si la señora increpó a la Ministra- ¿Que hacía ella allí? -supongo que comer o cenar, noo- por eso estaba allí, ¿Y que pasa que ella podía estar y la Ministra no? ¿y sabemos como ganaba ella el dinero? porque si estaba allí sería porque tenía mucho noo, a lo mejor ella no había dado un palo al agua en su vida y su marido era el que lo ganaba, y seguro que era supermillonarios, porque al Horcher no va a comer cualquiera, a ella no la increpó nadie que se sepa, ¿o no? -al menos la Pajín sabemos como se gana el dinero, pero la buena señora no lo sabe nadie, a lo mejor o a lo peor, ella tenía tanto que ni lo tenía aquí en España, porque el que más reprocha suele ser el que más tiene.
¿No será más bien que a los ricos, riquísimos, les molesta que otro, hasta ahora desconocido, entre en su mundo y se piensa que los demás no tienen derecho a entrar en los sitios donde ellos están; pues señores! eso también es socialismo, -que los que nunca hemos probado las cosas buenas, también algún día o alguna vez podamos probarlas, pero lo contrario no suele ocurrir, que los ricos bajen y les toque hacer y vivir las cosas que a diario le toca al pobre, ¿conqué derecho esa señora increpa a la Ministra porque entre a comer donde le plazca, la señora Pajín gana el dinero que se le paga de los impuestos de todos los españoles, incluídos los de sí misma, pues me supongo que ella pagará impuestos que servirán para pagar a un jardinero, a un pensionista etc. pero cómo se ganaba el dinero la señora increpadora, no lo sabemos aún, ni lo sabremos jamás, por lo que no sabemos si tiene mucho o poco, si lo tiene en España o algún paraíso fiscal; ¡en fín! que yo creo que al fin y al cabo nos estamos pasando en crucificar a los políticos y se les ataca de muy mala manera, y a mi me disgusta como al que más el que tengan tantos privilegios y los demás nos tengamos que conformar con un mísero sueldo. Pero al fín y al cabo, ¿no tienen dos sueldos, en ingresos, algunas personas comunes, tales como una jubilada, que cobra su pensión, y también la del marido, y tiene tres casas en distintos lugares del país y se pasa los días viajando, o un jubilado de la banca, con su buena indennización, que le dieron al jubilarse muyyyyy anticipadamente, y luego tiene la pensión y además trabaja la mujer, bien pues a esos no los increpamos, y hay muchos, muchos de esos en España, ¡señores que sí que deberían dejar parte de esos privilegios, pero que no tenemos derecho a increpar y a faltar al respeto a nadie, este país gracias a Dios es libre y sus gentes pueden circular, y entrar y salir libremente en los sitios, increpémosles porque hagan mal su trabajo, o porque no asistan a él, pero que cobren todos los sueldos que en derecho les correspondan, entonces habría que hacérselo a más de media España. NOS ESTAMOS PASANDO UN POCO.
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