A sido un dia fantástico, pero ¡uff que calor!
Primero, lo decidimos de repente, porque lo primero fue levantarnos, desayunamos, como siempre desayunamos en casa, sentados, nuestro café con leche, una o dos tostadas o con mermelada o con queso fresco, un zumo de naranja; lo siguiente fue hacer la cama y recoger la cocina, todo con intención de irnos con los perros a pasear, pero yo entré en la ducha y cuando salgo, dice Basi (mi marido) porque no nos vamos a Medina del Campo a ver las edades del Hombre. ¡Ah yo encantada!, pues vamos, -pero no sé en que Medina está si en M. del Campo o en M. de Rioseco, ah pues yo tampoco sé nada al respecto. -Yo creo haber oído que está en las dos. Y digo yo, pero entonces para que me dices que no sabes en qué Medina está si ahora dices que has oído que está en las dos; - pero esque no estoy seguro. Bueno así sigue por un rato la pelotera ¡como siempre! solemos cogerla cada dos por tres.
Terminamos de hacer algunas pequeñas cosillas y nos ponemos en Marcha, ¡nooo hay que pasar antes por la gasolinera, hay poco gasoil en el depósito, y claro una vez allí, hay que mirarle la presión a las ruedas, ¡valee! por fín ya circulamos pero queda otra discusión; a que Medina de las dos ir, después de un rato decidimos que a la del Campo. buuuuuuuuurrrrr, no pasamos de 110, incluso menos a 90, yo me aburro parece que vamos casi parados, pero esque este hombre todo lo hace con una tranquilidad pasmosa; ¡yo no digo que superemos la velocidad permitida eh eh, pero ¡hombre! a 90, el caso es que llegamos con tiempo de sobra; lo primero es ir a la Oficina de Información y Turismo, allí nos informan de como ver el castillo, las Edades, el Palacio de las Salinas; y alguna que otra iglesia, ah y el Palacio de la Testamentaría de Isabel la Católica. Lo primero que conviene hacer es ir al Castillo, Pero hay que darse prisa porque hay unos 15' de camino y también tenemos que llegar con 10 ó 15 de antelación para sacar la entrada, por lo cual caminamos a muy buen paso y al poco yo ya no puedo con el cansancio y los dolores que tengo, pero bueno, llegamos, la chica del Centro de Recepción de Visitantes se ríe, llegamos los primeros, uff, lo vemos y me encanta, sobre todo el pasadizo que da toda la vuelta al castillo, donde están las troneras para los cañones, la voca cerrada con una reja, por donde vajaban a los prisioneros a la mazmorra, con una soja, me recordó otro castillo que vimos en otra ocasión, pero no me acuerdo donde, creo que fue en Iscar, pero no estoy segura, y donde llamaban a la mazmorra: "El aí te pudras". Después de hacer muchas fotos y de una hora y media de visita, pero en la que no vimos la Fastuosa Torre del Homenaje, por ser necesaria otra visita ya que no daba tiempo a las dos, sobre todo si, como era nuestra intención, hay que ver las Edades del Hombre.
Al terminar la visita al Castillo, no dirigimos hacia el centro, pensando ya en comer, pues es la 1,30 y si queremos encontrar pronto no podemos perder el tiempo, pues se ven bastantes turistas en Medina y es de suponer que casi todos necesitarán comer, por lo que no te puedes entretener, no nos costó mucho esfuerzo encontrar, pues en el camino vimos un restaurante con terraza con grandes sombrillas y con el cartel anunciador muy tentador, por lo que nos quedamos y por cierto, hacertamos a medias, pues Basilio comió de segundo Bacalao con salsa y dice que riquísimo, mientras que yo comí lechazo al hormo y resulta que era una buena cantidad, lo pruebo y está riquísimo pero mi sorpresa es cuando voy comiendo y resulta que casi todas las tajadas son hueso o cartílago, casi nada de carne, las patatas de acompañamiento, por supuesto son congeladas, el postre, tan pequeño, que más parece la ración para una de las muñecas que tiene mi hija en la habitación, una tarta de queso riquísima, casera, pero tan pequeña que no me enteré apenas de ella y el helado de Basi, ¡una miniatura! a todo esto empieza a hacer un calor exagerado; como había gente esperando para comer, pedimos la cuenta y nos fuimos a otro lugar a tomar el café donde hiciera más fresco, pero no lo encontramos, no en todos hacía tal calor, que los dos casi nos ponemos malos, yo casi ya sentía nauseas y un dolor de cabeza: Total, que cogimos el coche y burrrrr, caminito de casa, donde yo ya soñaba con el fresquito de mi salón y ¡que a gusto se está!
Llegamos, otra ducha, comer algo, tomarme la medicación y ponerme a escribir, que es lo que hago en estos momentos.
¿ Anécdotas del día? La guía que nos enseñó el Castillo, era de Zamora, en concreto de Vivinera, jooo, en todos los lugares aparecemos, los zamoranos, -después en la Edades del Hombre- nos encontramos bastantes piezas de Zamora. y esto fue todo.
¡Y este ha sido nuestro día 7 de Agosto, ¡me lo he pasado muy bien! pero hemos pasado un calor tremendo.
-Adios- hasta pronto.
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